Karma

Hace unos tantos años atrás, mi cuñada nos pidió organizar en casa el cumpleaños de un amigo de ellos. Conocíamos a la pareja de los cumples de sobrino y cuñada pero nunca habíamos intimado. Obviamente, no tuvimos problema. Mientras los hombres cocinaban el pollo al disco, las minas empezamos a hablar y tomar, hablar y tomar, así una y otra vez hasta que el fernet nos fue pegando y empezamos a contar intimidades: bueno, cantidad de veces que cogíamos por semana, historias de amor y etcéteras. Todas hablamos, hasta las más tímidas. Y algunas terminaron llorando. Pero la historia de Jorgelina era la más atrapante. Estaba con el pibe desde los quince años, fue su primer hombre, a los tres meses de salir quedó embarazada y a ese momento ya tenían otro más. La nena y el nene. Una semana después de esa reunión, el marido se mató en un accidente de moto. Esta historia también fue muy impactante, ella llamaba insistentemente porque él nunca se pasaba de la hora de llegada a la casa, comían juntos. La atendió un policía y sin decirle toda la verdad, la mandó a la comisaría. Triste, muy triste. A Pablo y a mí nos llamó mucho la atención, cómo podía ser que justo después de haber intimado tanto ese día, siendo que hacía años los conocíamos apenas de vista…cómo?

Marido tiene una prima que, con siete hijos, acá la pasaba muy mal. Su marido se fue al sur solo, consiguió trabajo y casa para después llevarse a la familia. A todos, menos uno. Uno de los hijos, adolescente, enamoradísimo de su novia, decidió quedarse a vivir con los abuelos, conseguirse un trabajo, pero no abandonar a su amor. Me encantaba esta historia y como sus padres apoyaron la decisión. Nunca conocí a la chica, la habré visto alguna vez pero ni nos saludábamos, hasta una reunión de primos que se hizo para agasajar a uno que volvía de viaje. Milo ya estaba entre nosotros. Y ahí conocí a Laurita. Fue muy dulce con hijito, yo le contaba cosas de él (cuándo no las madres hablando de sus hijos), y nunca se separó de su novio…se los veía realmente muy enamorados. Me cayó muy bien. Eso fue un sábado…el martes el novio la encontró muerta durmiendo en su cama, por un escape de gas. Mazazo en la cabeza para mí. OTRA VEZ!! NO LO PODÍA CREER!!

A principios de este año, empecé a leer un blog sobre maternidad que me fue enganchando y haciendo que recordara de a poco mi parto, mi puerperio y me inyectó ganas de escribir éste. Por uno de los post, donde su autora hablaba de su ciudad natal y una amiga Meli, caí que yo la conocía. La busqué por facebook, la busqué por twitter y era ella. Una compañera de la facultad con la que nunca nos dimos ni cinco de bola pero con la que teníamos una amiga en común. Por esta amiga llegué al blog, por esta amiga me enteré todos estos años de su vida…de casualidad. Empezamos a intimar virtualmente, a recordar anécdotas de juventud, y a contarnos nuestra vida de esos años sin vernos. A los tres meses de ésto le detectan cáncer de mama y va directo a quimio. Ella no lo supo. Pero entré en terror. Lloraba todos los días. Pensaba que una vez más me tocaba lo mismo, pensaba que se iba a morir y sabía que ella también lo pensaba. Pero ésta vez la historia cambió. Pasó el tiempo y ella está más cerca del final felíz….y sobrevivió a mi existencia, como le dije hoy por whatsapp. 

Viendo este final diferente me relajé. Pensé que se había cortado la racha. No se. Pero volvió a pasar. 

El domingo 17 inauguramos una plaza en un barrio de nuestra ciudad con compañeros de la agrupación. A la novia de uno de ellos hacía muchos meses que no la veía. Nos teníamos en facebook porque un par de veces le vendí ropa para sus sobrinos y nada más. Como siempre, teníamos más relación por mi hijo de por medio. Y así fue que ese día, ese domingo, estuve hablando con Brenda de Milo, de sus avances, sus caprichos, las palabras nuevas y los berrinches. A los pocos días tiene un accidente en la ruta, sola y no se salvó. Quedé en shock. Por ella, por nuestro amigo, por este puto Karma, y porque marido me dijo lisa y llanamente “se despiden de vos…porque yo con ella no hablé”. 

El dolor es subjetivo, uno sufre por cómo le toca a uno la historia del otro. De no ser así, estaríamos sufriendo a cada segundo por algo que le pasa a alguien que no conocemos. Bueno, no se. Pero yo vivo con ésto. 

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Acerca de Remalamadre

Mamá de dos
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Una respuesta a Karma

  1. Nena… Sos re YETA!!!
    No, bolas fuera de broma… que karma!!! Se me puso la piel de gallina leyendo tu post…
    Besote, che!!!

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