La violencia que violenta


No soy una vieja pero tampoco una pibita. Y robándole a Neruda podría decir Confieso que he vivido! Me pregunto porqué las catársis las relaciono más con malas experiencias que con buenas… es lo que hay…
Empecé y borré mil veces este post porque no quiero victimizarme ni escaparme de mi lado tana, pero a veces los temas no nos dejan lugar a ironías y chistes…al menos no para mí…al menos no hoy. 

Cuando tenía 17 años un abuelo postizo que me había adjudicado en la vecindad de mi abuela cometió “abuso deshonesto” (?)…Me llevó a su taller, se hizo bien el hijo de puta y empezó a darme besos en la frente mientras sus manos iban subiendo… Por dentro rogaba que me toque una “no teta” de esas de aquella edad, para que me creyeran… pero justo entró mi vieja y su mujer…y todo quedó ahí!
A los 24 un novio me revolcó de los pelos y lo perdoné…había criticado a su vieja! 
Entre los 25 y 26 tuve dos jefes que me contrataron como redactora de medios y me terminaron haciendo limpiar pisos, cebar mates, hacer mandados…Y me echaron por no querer hacerlo!
Entre los 27 y los 29 viajé, conocí gente, y me encontré con la cruda realidad de la violencia de género: una mujer con dos hijos producto de la violación de su marido (dos porque al tercero abortó); otra a la que sus hijas metían en la pelopincho para que recupere la conciencia luego de las golpizas (en ese momento separada, empoderada y felíz); otra con un marido adicto que la maltrataba, maltrataba a su hijo y la hizo perder sus amistades una a una para reducirla simplemente a que su mundo fuera él.
 

A los 32 parí.
Siempre fui tan consciente de los delitos que se estaban cometiendo como de la parálisis que me provocaban estas violencias. Se podría decir que al momento de parir tenía mucho aprendizaje sobre el tema violencia en general pero no obstétrica en particular, y no hice nada. No hice nada como a los 17, a los 24 o a los 26. No porque no hubiese querido, sino porque no me salió. O como todas las veces, hice lo que pude.
 

Hoy, viviendo una situación de violencia grave, extrema, que me toca de cerca, que me duele en el alma, me doy cuenta de que no mucho ha cambiado desde los 17. Todos los violentos, los que nombré anteriormente, siguen sus vidas como si nada. Yo no. Estas mujeres tampoco y sus niños menos.
Las marcas que dejan estas violencias son indelebles, son eternas, son profundas. Y poder accionar solo lleva un alivio suave, una pequeña satisfacción, una luz al finnaaaaaaalllll del túnel.
Vivir con la puerta con llave, con la policía como mejor amiga, ir a la escuela con custodia policial…esa es la violencia que violenta.
 

Ninguna mujer elige ser violentada, a ninguna mujer le gusta que le peguen, la degraden, la celen al extremo, la amenacen de muerte…a ningún ser humano creo…
Y lo peor es que los violentos te sacan las ganas: de volver a enamorarte, de volver a creer, de trabajar, de parir… Tenemos muchos nombres para esto: violencia sexual, violencia de género, violencia familiar, violencia obstétrica…todas físicas, verbales y psicológicas…pero para una mujer siempre son las mismas, la violencia de alguien que se cree superior y con poder para anular tu voluntad, tus deseos, tus anhelos y convertirlos en nada. Hacerte creer que la vida no fue hecha para vos.

Y cuando pienso si me cruzo con cualquiera de estos tipos por la calle (a algunos me los he cruzado) me paralizo. Me siguen paralizando. Esa cicatriz empieza a latir y me dan ganas de darles el tiro de gracia. Porque yo, que no creo en dios, sólo espero que la justicia la hagan los hombres.

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Acerca de Remalamadre

Mamá de dos
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13 respuestas a La violencia que violenta

  1. gran relato vero, duro, triste, cruel, pero claro como el agua, con toda la oscuridad de las violencias.y no creo que estés paralizada, estás más en movimiento que nunca. de eso habla este post, de no permitir que como decís, nos hagan creer que la vida no fue hecha para una.

  2. Que fuerte lo que relatas Vero. negro, muy negro… y se que no estas paralizada, que te moves y que ayudas a gente desde el apoyo, desde la palabra o incluso desde tu tanada largando una fuerte puteada sintiendo en carne propia lo que lees o escuchas. Es tan cierto lo que decis… todos esos tipos de violencia, son en su raiz lo mismo. todas deberian ser igual de repudiadas. y creo que el cambio se esta produciendo, despacito pero existe.

  3. Inez Diseña dijo:

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  4. Inez Diseña dijo:

    ¡Terrible! yo creo que una se paraliza porque por más experiencia que tengas, en el fondo nunca estamos preparadas para ser agredidas…así de simple, poder contarlo como hiciste vos y compartir tu experiencia, verbalizarlo, hace que duela menos, pero las heridas están. Tu relato me hizo recordar a mi primer noviazgo, una relación enfermiza en la que el tipo durante 4 años me trató de gorda y ejercía en mi violencia emocional del te amo mucho, poquito, nada. Una vez finalizada la relación recé durante años para no cruzármelo y hace unas semanas me lo crucé, después de haber pensado mil maneras de castigarlo y hacerlo sentir miserable; me quedé paralizada y comencé a sentirme mal, a temblar, a querer llorar y salir corriendo. De la boca para adentro me repetía como un mantra: yo soy más fuerte, yo soy más fuerte… El mal momento pasó, pero sigo con esa sensación y la bronca de no haber reaccionado. Te mando un abrazo enorme, con la esperanza de que esos hijos de puta paguen en vida todo antes de morirse, todo!

  5. Carla dijo:

    Lo peor que provoca el violento es hacerte creer que eso es la vida, que algo hiciste para merecerlo, te anula de tal manera la autonomía de pensar y sentir que pensas que ese es tu lugar. El de víctima. Por eso se repite, por eso se "aprende", porque el unico camino que te mostraron fue ese. Pero es todo lo opuesto a vos, Vero vos te movés, luchas por otros para que no lo sufran o para que busquen ayuda, para ayudarles a ver que eso no es normal, que asi no es la vida. Y claro que paraliza enfrentarse al que nos violento, peor sería que nos fuera indiferente.

  6. Mona Lisa dijo:

    A veces los movimientos son tan lentos que una se cree quieta…siempre se hace lo que se puede!

  7. Mona Lisa dijo:

    El efecto dominó de estas violencias es impresionante…nunca es víctima- victimario…cuando te toca de cerca es imposible no involucrarte! En el momento más desesperante te das cuenta que esos cambios son demasiado lentos…Por eso escribo…para sentir que me muevo un poquito más.

  8. Mona Lisa dijo:

    Al viejo que cuento de los 17 años, la primera vez que lo volví a ver se había puesto en la cola de mi caja en el super cuando era cajera. Empecé a temblar, a llorar, y pedí que me cierren la caja porque estaba descompuesta. Cuando le conté a mi jefa lo que había pasado me dijo que ellos en esos casos podían pedirle que vaya a otra caja. Pensar en tener que atenderlo me causó espanto. Encima era un tipo muy activo en la Iglesia del barrio y el cura dijo que no lo podía echar porque él podía arrepentirse. Es decir, no importa el daño que haga en el otro, se arrepiente y listo. Más adelante me enteré de muchos otros abusos, incluyendo una vecina discapacitada. Todavía hoy me lo cruzo en la calle. Es horrendo! Y lo del noviazgo violento es una de las violencias más importantes porque si uno no corta por lo sano eso sigue de por vida y cada vez empeora más. Mirate ahora Inez, felíz, buscando baby y viviendo tranquila. Te mando un abrazote.

  9. Mona Lisa dijo:

    Tenés toda la razón Carla, pero me indigna la forma en que el violento arma redes de violencia que involucran a un montón de gente que a lo mejor tiene una vida tranquila como la mía. Ayudar es poner el cuerpo, la cabeza, la vida…en mi caso como familia, en tu caso como vecina, la onda expansiva de la violencia es inimaginable. Gracias por los piropos, me hace sentir muy bien que me vean así. Besotes.

  10. Gran relato Vero… Lamentablemente, creo que no conozco ni conocí jamás una sola mujer que no haya sido violentada por un hombre en algún momento de su vida. Abusos de menor o mayor gravedad pero abusos en fin. Me incluyo. Y no te paralizás. Este post es un claro ejemplo. Te mando un beso gigante

  11. Mona Lisa dijo:

    Eso mismo decía yo…si todas nos sinceráramos, caeríamos en la cuenta que ninguna ha zafado de alguna violencia…es tristísimo. Pero como siempre decimos, escribir libera y puede servir para ayudar a otros. Besotes para vos y pibito!!

  12. Cristina B dijo:

    Loca… qué fuerte. Me estremeció. Pero a pesar de estas oscuras cicatrices, quiero decirte que sos una mujer fuerte, valiente y generosa que me inspiraste a luchar en una de mis contiendas más grosas. Sin vos no hubiera podido, lo sabés. Siempre admiré tus convicciones y tu reveladora claridad. Y bien podría decir yo de vos: "en este momento casada, madre, empoderada y feliz". Te abrazo amiga.

  13. Mona Lisa dijo:

    Diosa! Te quiero y te extraño…siempre, mucho…Gracias por tus palabras! Y se que para vos también quedaron cicatrices y aprendizajes de esa experiencia. Besotes a montones.

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